Hola gente… Gracias por la espera…
He tenido un mes realmente infernal. He trabajado todos los días hasta las 9 de la noche, he trabajado en fin de semana, y encima sin ningún reconocimiento. Lo malo de mi trabajo es que somos intermediarios entre cliente y proveedor, y como todos los intermediarios, somos los que pagamos el pato. Por mucho que os diga no podría explicaros la angustia de las noches sin dormir, de ver la tele sin enterarte de nada, de no comer… Incluso he llegado a hacer una cosa que odio, y es dejar que me afecte hasta tal punto que me haga llorar.
Lo peor de todo es que es inevitable que acabe afectando al plano personal. Me he vuelto gruñona e irascible, además no tenía ganas de nada… Menos mal que mi santo tiene más paciencia que un ídem, que si no a estas alturas estaría más colgada que una guayaba.
Afortunadamente, ya ha pasado esta horrible temporada. Llevo una semanita de lo más tranquila, y si no he escrito antes, aparte de que me cuesta recuperar el hábito, de que necesitaba, como digo yo, reabsorberme, digerirme a mi misma, superar el fin de semana (he estado currando) y volver a salir de nueva de ella. Y aunque suene a peli de Kevin Costner, lo cierto es que me encuentro más yo. Más feliz, más tranquila y más decidida a conseguir que esto no ocurra de nuevo. Estoy distinta: quiero salir más y hacer más cosas. Eso no quiere decir que me haya vuelto una de esas personas súper activas y súper que guay es todo, ¡que va! Sigo siendo la misma perraca, me sigue apeteciendo pasar la noche del sábado en casa o jugar con mi hermana pequeña (que por cierto ha aprendido a decir caraculo y me recuerda a Ike, el bebé de South Park). También sigo siendo bastante negativa, no me he vuelto Candy Candy.
Pero también ha habido algunas cosas guays:
-He vuelto a ir al teatro a ver Cabaret (Emcee, el mejor)
-Me he comprado unos zapatos como de Minnie Mouse (rojos con un lacito)
-Cené en un japonés que se llama Tao (no me gusto mucho pero en el hilo musical tenían los grandes éxitos de los Back Street Boys y fue una risa)
-Nth Degree de Inglewood (o algo así)
-La comida del domingo en el Gato Negro de Santiago con mis abnegados compis (ummm…)
-Mi anillo de concha
-Cantar Take me on en el Sing Star con mi amiga Ana
-La fiesta del sábado por la noche
-Los abrazos y los besos de Sebas (y la semana santa con él)
-La trattoria napolitana que encontramos en Cava Baja
-Los momentos de estress en la oficina (por que me da risa de la muerte y quería hacer la grulla encima de una mesa)
-Planear el domingo que voy a pasar en Toledo
-Mi hermana diciendo caraculo
-House y Camera Café
-El anuncio de Eduardo Noriega (¡ñam ñam!)
-El ribeiro (jijijiji)
-Admirar a mi hermana Laura (que tiene once años y una cara jodidamente perfecta)
-Superjunkies de Pereza (Supermán fuma hash…)
-Y más cosas que aquí no puedo contar por que hay menores.
jueves, abril 27, 2006
Para pasar una crisis de edad lo mejor es contar tus problemas (ya que no le interesan a nadie) al vacio. Y cuando tienes doble personalidad, necesitas hablar mucho. Lo llamaremos 'Diarios de una oligofrénica'.
Previous Posts


1 Comments:
hola Anunska!
Bienvenida de vuelta!
Me alegro que estes bien y mas animada despues del mes que has pasado.
Seguro que todas esas cosas que te han pasado dan mucho para contar... incluso de las que no puedes contar :D
Publicar un comentario en la entrada
<< Home